Mié. Abr 24th, 2024

España da un paso significativo en su compromiso de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en la industria de la aviación, un sector responsable de aproximadamente el 2% de las emisiones globales, según la Agencia Internacional de Energía (IEA).

El acuerdo entre Sumar y PSOE para reducir los vuelos cortos y abordar el impacto ambiental de la aviación

Siguiendo el ejemplo de Francia, que implementó recientemente la prohibición de vuelos domésticos cortos con alternativas ferroviarias, el PSOE y Sumar han alcanzado un acuerdo en medio de las negociaciones para formar Gobierno, planteando cambios sustanciales en la dinámica de los vuelos nacionales en España.

El acuerdo programático, titulado “Una nueva coalición de Gobierno progresista para España”, establece un compromiso claro: reducir los vuelos domésticos en rutas donde exista una alternativa ferroviaria con un tiempo de viaje inferior a dos horas y media. No obstante, se introduce una variante respecto a la normativa francesa, al incluir una excepción para las conexiones con “aeropuertos-hub que enlacen con rutas internacionales”. La lista de aeropuertos y rutas afectadas aún se encuentra pendiente de determinar, y persisten interrogantes acerca de cómo impactará en los vuelos con escalas más prolongadas.

La vicepresidenta segunda en funciones, Yolanda Díaz, ha enfatizado que “el tren está llamado a ser el transporte del siglo XXI”, aunque el acuerdo no aboga por la eliminación total de los vuelos cortos, sino por su reducción.

No obstante, la falta de detalles concretos sobre la medida ha generado incertidumbre. Desde el Ministerio de Transporte, se ha anunciado la realización de un estudio técnico para evaluar el impacto de la medida desde una perspectiva más amplia. Según un estudio reciente de Ecologistas en Acción, en España podría suprimirse alrededor de 50,000 vuelos al año en 11 rutas aéreas con alternativas ferroviarias de hasta cuatro horas, lo que resultaría en una reducción de 300,000 toneladas de CO2 anuales. Sin embargo, será necesario esperar a conocer más detalles y a la implementación de la medida para evaluar su efecto en el medio ambiente.

Así sustituyó Francia los vuelos cortos por trenes

Francia, que se ha convertido en un referente en la búsqueda de soluciones para reducir la huella ambiental de la aviación, materializó la prohibición de vuelos domésticos cortos en mayo. Esta medida francesa se centra en promover el uso de trenes de alta velocidad en rutas de corta distancia como alternativa a los vuelos, con el objetivo de disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero. La iniciativa de Francia ha atraído la atención a nivel internacional y ha suscitado un debate en otros países sobre la viabilidad y los beneficios de adoptar medidas similares para enfrentar el cambio climático.

Los trayectos en tren podrían sustituir los vuelos cortos en España

La coexistencia del tren y el avión en rutas de competencia en España ha planteado cuestionamientos sobre la necesidad de prohibir vuelos cortos, ya que el transporte ferroviario ha logrado ganar terreno de manera significativa. Datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) señalan que en estos corredores, la alta velocidad ferroviaria ha capturado el 82% de los pasajeros, lo que suscita interrogantes sobre el impacto real de las restricciones en las emisiones de gases de efecto invernadero.

En 2022, el 82% de los viajeros en rutas en las que el tren y el avión compiten optaron por el avión, según el último informe anual del sector ferroviario de la CNMC. Sin embargo, el 18% restante, en su mayoría, correspondía a pasajeros en vuelos de conexión para rutas de largo alcance. La situación varía según la ruta; por ejemplo, en el corredor Madrid-Valencia, el tren supera abrumadoramente al avión con un 89% de los viajeros optando por el ferrocarril, en contraste con los escasos 308,797 que eligieron volar. En el corredor Madrid-Sevilla, la tendencia se repite con el tren consiguiendo el 85.4% de los pasajeros. Asimismo, en el corredor Madrid-Barcelona, el tren alcanza una cuota del 78.3%, con 6.2 millones de pasajeros, mientras que el avión queda rezagado con 1.7 millones.

La prohibición de los vuelos cortos en España abre debate entorno al impacto ambiental y económico

No obstante, es importante tener en cuenta que el argumento central para prohibir vuelos cortos es la reducción de emisiones. Aunque estas rutas representan una parte limitada de las emisiones totales, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) estima que su prohibición a nivel europeo eliminaría el 24% de los vuelos, pero solo reduciría las emisiones en un 3.8%. En el caso de España, se calcula que reduciría las emisiones de CO2 en un 0.1%, según un estudio del Colegio Oficial de Ingenieros Aeronáuticos de España (Coiae).

La suspensión de vuelos cortos podría desestimar la inversión en biocombustibles

Los ingenieros aeronáuticos advierten que esta prohibición podría desincentivar las inversiones en nuevas tecnologías, como los combustibles sostenibles de aviación, que se están probando en vuelos de corta distancia. Además, el COIAE destaca que el apoyo a la producción y comercialización de estos combustibles sostenibles es la medida más efectiva para reducir las emisiones de CO2 en el transporte aéreo.

A pesar de que la Unión Europea ha establecido un calendario para aumentar gradualmente el uso de biocombustibles en las aerolíneas hasta alcanzar el 70% del total en 2050, el principal desafío actual radica en la escasez y el alto costo de estos combustibles en comparación con el queroseno convencional, según las aerolíneas. Esto plantea interrogantes sobre la efectividad de las prohibiciones, como la propuesta por PSOE y Sumar.