Dom. Feb 25th, 2024

La compañía descarta el proyecto de trasladar sus divisiones corporativas a Lake Nona, tras un año de disputas con el gobernador del estado de Florida.

En 2021, Disney anunció la construcción de un complejo de oficinas en Lake Nona Boulevard, en Florida central. Este campus de nueva construcción, estaría situado a 30 kilómetros del complejo de parques temáticos “Walt Disney World” y serviría para el traslado de 2.000 empleados, de las áreas de tecnología digital, finanzas y desarrollo de productos.

La reubicación de los empleados desde California a Lake Nona, Orlando, fue anunciada hace dos años por el ex-director ejecutivo de Disney, Bob Chapek. El traslado de algunas de sus divisiones corporativas por parte de la compañía a Florida y la construcción del campus se habrían contemplado en un plan de desarrollo de hasta 1.000 millones de dólares.

Disney alega represalias políticas y protege sus inversiones ante la controvertida ley estatal

La cancelación de los planes de reubicación, se anunció a través de la web de la compañía el 18 de Mayo de este año. Lejos de alegar una razón concreta que sostenga la cancelación de estos planes, la Walt Disney Company, cita en su web un correo electrónico enviado por Josh D’Amaro presidente de la División de Parques de Disney, Experiencias y Productosa sus empleados, en el que declara: “Dados los cambios considerables que han ocurrido desde el anuncio de este proyecto, incluido el nuevo liderazgo y cambios en las condiciones comerciales, hemos decidido no seguir adelante con la construcción del campus”.

Los hechos apuntan a que la cancelación del proyecto de reubicación a Florida, habría tenido lugar después de un año de continuados y presuntos ataques políticos, por parte del gobernador Ron DeSantis hacia la compañía de entretenimiento más grande del mundo.

La controversia inició el año pasado después de que Disney, frente a una presión significativa, se opusiera públicamente contra la ley promulgada por Ron DeSantis conocida como “No digas gay”. Esta ley estatal, prohíbe la enseñanza y educación en materia de orientación sexual e identidad de género en las escuelas primarias. Como represalia, Ron DeSantis habría tomado el distrito autónomo de Disney World en Florida, donde se encuentran los parques temáticos de la compañía, mediante una nueva legislatura y la formación de una junta de supervisores que remplazaría a la antigua.

Anteriormente, la compañía de entretenimiento había firmado acuerdos con la antigua Junta, que le concedían plena potestad y autonomía sobre el diseño y construcción en el distrito. Durante décadas, el distrito especial en Orlando, había permitido a Disney controlar y supervisar sus propias operaciones, realizadas hasta la fecha de manera interna. La Legislatura de Florida aprobada por DeSantis y la nueva junta de supervisores, derogaría esos acuerdos, incluyendo una enmienda que haría que el icónico monorraíl de Disney estuviera sujeto a inspecciones por parte del estado de Florida. 

Ante las represalias por parte de Ron DeSantis, Disney interpuso una demanda el pasado mes de Abril, acusando al gobernador de haber comenzado una campaña de sanciones políticas ante las declaraciones de la compañía sobre la ley “No digas gay”. Disney añadió que la formación de la nueva Junta, estaría perjudicando sus inversiones y los contratos de desarrollo, firmados con la anterior Junta.

La controversia que habría envuelto al gobernador en un aluvión de críticas durante la preparación de su candidatura presidencial y se presume, que también habría impactado directamente sobre la decisión de Disney de cancelar el proyecto de reubicación a Florida. 

La cancelación del proyecto de Disney desata la polémica en torno a DeSantis

Ante la cancelación del proyecto en Lake Nona, Ron DeSantis responde “¿Poner a una corporación en un pedestal y dejarla exenta de las leyes? No es una buena política. No es una economía de libre mercado. Y no es algo en lo que nuestro estado vaya a estar involucrado, por lo que no cambiaremos nada de eso. Y así pueden hacer lo que quieran. Sé que la gente trata de decir esto o aquello: la posibilidad de que retrocedamos es cero” sentenciando así cualquier posibilidad de que la compañía de entretenimiento considerase la reapertura del proyecto de reubicación anunciado en 2021.

El portavoz de DeSantis, restaba responsabilidad política a la cancelación del proyecto, culpando directamente a la compañía “Dadas las dificultades financieras de la compañía, la caída de la capitalización de mercado y la caída del precio de las acciones, no sorprende que reestructuren sus operaciones comerciales y cancelen empresas fallidas”.

Por su parte, el senador de Florida Joe Gruters y expresidente del Partido Republicano estatal, ponderaría la cancelación del proyecto de reubicación como “una gran pérdida”, expresando su deseo de poder dejar atrás el conflicto y retomar las buenas relaciones laborales con la compañía de entretenimiento, que se había constatado en el pasado como uno de sus mejores socios comerciales y turísticos en los últimos 50 años” 

Bob Iger, director general de Disney, también habría dado pistas sobre el asunto, declarando que todos los acuerdos alcanzados anteriormente con la Junta eran legítimos y que además, cualquier acción tomada contra la compañía que amenazase tanto a sus empleados como a sus actividades, perjudicaba directamente al estado de Florida. 

“El gobernador Ron DeSantis es un imbécil que mata el trabajo y se preocupa más por sus propias ambiciones políticas y guerras culturales que por Florida y nuestro futuro”, afirmó Anna Eskamani, miembro de la Cámara Representantes de Florida, en un comunicado en el que culpaba al gobernador de la pérdida de empleo y oportunidades de crecimiento económico.

En defensa de Ron DeSanti, el expresidente Trump señala que el gobernador “está siendo absolutamente destrozado por Disney” en plena campaña de elecciones. 

 

La cancelación del proyecto genera pérdidas millonarias en Florida

La decisión de cancelar el proyecto de reubicación a Florida por parte de Disney, ha supuesto la pérdida de una inversión de hasta 1.000 millones de dólares y 2.000 empleados en el estado.

En términos de capital humano, se rumorea que parte de los empleados de la compañía habrían emprendido ya su traslado a Florida, debiendo regresar a California tras el anuncio de la cancelación del proyecto, con todas las consecuencias económicas y sociales que este tipo de traslados corporativos acarrea.

La cancelación del proyecto de reubicación ha supuesto para Disney la pérdida de oportunidades de expansión, ante la imposibilidad de llevar a término la construcción del campus en Lake Nona, Orlando, y reubicar a sus 2.000 empleados desde el sur de California. Por otra parte, la cancelación del proyecto podría afectar a la percepción de los inversores y a la confianza en el gigante del entretenimiento. Aunque sin duda, el efecto más acuciado de esta decisión, ha sido la disputa entre Disney y el gobernador DeSantis, que estaría incurriendo en costes legales y distracciones adicionales para la compañía.

Expertos en política y economía, opinan que sin duda el estado de Florida ha sido el más perjudicado ante la decisión de Disney y las represalias iniciadas por Ron DeSantis. Según los expertos “El ego político del gobernador habría supuesto la pérdida de empleo y grandes inversiones en el estado”. Las actividades de Disney -que atraen anualmente la visita de 50 millones de turistas a sus parques temáticos- hubiese supuesto la creación de miles de empleos indirectos cerca del complejo en Lake Nona, afianzando su posición como contribuyente y socio comercial más importante del estado.

En otro orden de cosas, el conflicto entre Disney y el gobernador, habría atraído la atención mediática, resultando en un impacto negativo en la reputación del estado, tanto como destino turístico como lugar para realizar inversiones empresariales. El enfrentamiento entre Disney y DeSantis además, ha generado tensión política y críticas hacia el gobernador, que podrían afectar a la imagen del liderazgo político del estado.