
Las dos compañías han constituido una sociedad al 50% para explotar una de las rutas mediterráneas con mayor crecimiento
Flota Suardíaz y Grimaldi Group Napoli explotarán juntos la línea de short sea shipping que une la ciudad de Barcelona y Livorno (Italia), según ha confirmado Juan Riva, presidente de la compañía marítimo española. Suardíaz trasladará a Barcelona los tráficos que ahora se hacen desde el puerto de Tarragona, salvo el de coches que se mantendrá en el mismo enclave.
Las dos empresas han decidido constituir una sociedad conjunta, a partes iguales, para explotar este servicio, una de las rutas más importantes del Mediterráneo. Aunque la decisión supone para Tarragona perder parte de sus tráficos, Suardíaz ha confirmado a este diario su intención de mantener su apuesta por Tarragona e incrementar sus envíos desde este puerto en breve plazo. De hecho, ya se le ha concedido a la compañía la ampliación de sus instalaciones en este enclave.
La naviera Grimaldi señaló el pasado mes de abril, durante la presentación de su nuevo buque Cruise Roma, que doblaría el espacio de su conexión entre Barcelona y Livorno en el último trimestre de este año, si bien, todo quedó pendiente de la evolución económica internacional. Para Suardíaz los puertos de Barcelona y Tarragona son estratégicos para sus clientes. La alianza entre ambas empresas en Barcelona supondrá mejorar y ampliar el servicio actual.
Crecimiento en el Mediterráneo
Logística Suardíaz, filial del grupo marítimo Suardíaz, puso en marcha el pasado mes de julio un nuevo almacén de 5.000 metros cuadrados, dotado de radiofrecuencia, en la Zona Franca de Barcelona. Una de las principales actividades del almacén es la consolidación y desconsolidación de contenedores, si bien, se utiliza para todo tipo de productos, porque “el objetivo es crear una red de distribución”.
Por otro lado, también a finales de julio, Suardíaz realizó otro anuncio sobre su estrategia de crecimiento en el Mediterráneo. La empresa incorporó Túnez a su servicio semanal entre Génova, Barcelona y Casablanca, operador por el armador marroquí IMTC. Principalmente, según explicaron fuentes de Suardíaz en Barcelona, se descargan en Túnez bienes de consumo y se cargan plásticos, derivados y productos semimanufacturados.
Además de la línea de contenedores entre Génova y Túnez, Suardíaz cuenta, entre otros, con un servicio Ro-Ro propio que enlaza los puertos de Barcelona y Tarragona con Casablanca (Marruecos).